En una sociedad de consumo como la nuestra, donde estamos acostumbrados a tener todo instantáneamente, mirar y comprar, dar un like, comprar por internet, la moda rápida, la comida rápida y un montón de cosas, hemos dejado de lado el proceso, aquel valioso tiempo que nos toma llegar a una idea y concretarla... y ese infinito tiempo, esos aciertos y errores que hay entre el inicio y el fin sin duda son una fuente de información importante para la posteridad en los proyectos siguientes y una aproximación al espectador sobre lo que les estás presentando.
Con eso último me refiero a la humanización de la obra (no sé si sea la forma correcta de llamarlo), ese acortamiento entre la obra y el espectador que depende única y exclusivamente del artista o del creador, donde le damos herramientas al resto para comprender nuestra obra y valorarla, y donde nos podemos dar el lujo de acercar el Arte a otros círculos.
El Arte Textil tiene esa particularidad que a mi me encanta. Nadie queda indiferente ante una pieza textil, porque el material aún nos sigue siendo familiar, seguimos asociándolo a una persona, a una tradición o una técnica. Seguimos conectándonos con lo que vemos, con ese calorcito que nos transmite esa pieza, y son precisamente aquellas personas que no están dentro del circuito artístico (y que generalmente quedan marginadas de una exposición de arte contemporáneo) quienes generan esa conexión de manera más profunda con lo que estás haciendo porque es un lenguaje mucho más cercano para ellos.
Una persona muy querida para mi y muy importante en mi aprendizaje y mi práctica siempre me decía que tenía que sacar fotos de los procesos, que era importante porque la práctica textil cada día era menos valorada en el circuito artístico y una de las formas de mostrar esa tradición que rescatas, que modificas y reinterpretas es el registro. Ese momento en que tienes 60 hebras de hilo colgando de tu tapiz, o que tienes amontonados cientos de módulos esperando ser unidos, cuando quedan plasmados en una foto se transforman en la manera de visibilizar los tiempos de trabajo y con ello los procesos.
| Proceso de tejido, "Lo que habita en el clóset", 2014. |
Como buena floja, nunca saqué suficientes fotos y para variar me arrepiento de eso. Lo bueno es que ahora tengo un teléfono con una cámara muy buena entonces es mucho más facil hacer registros, aunque parezca contradictorio con mi postura sobre la tecnología y los tiempos jajaja.
![]() |
| Proceso de tarjetas pop-up, Paisaje Copeva II, 2015. |
| Tarjeta pop-up lista, Paisaje Copeva II. |

No hay comentarios:
Publicar un comentario