La mayoría de las veces que me invitan a hacer alguna cosa digo que tengo cosas por hacer. Es verdad, siempre tengo un montón de cosas por hacer pero algo sucede conmigo que me cuesta hacerlas. Me tomo días enteros para hacer 3 o 4 cosas y apenas logro hacer una porque finalmente uso mi tiempo en leseras, o las hago después de almuerzo, entonces llega Nicolás del trabajo tipo 6 de la tarde y me dedico a estar con él lo que resta del día. Por esta razón, cada cierto tiempo hago listas eternas porque no hay sensación más maravillosa que tachar las listas con las cosas cumplidas!

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