miércoles, 16 de marzo de 2016

Ahora sólo nos queda esperar

Y estamos en la semana 38 con Víctor!
El Sábado pasado recién pudimos hacerle una Fiesta de Bienvenida (o pre-bienvenida, mejor dicho) a nuestro chiquillo, y es que en verdad siempre encontré medio tonto tomar estas tradiciones gringas (sobre todo llamarlo Baby Shower) y además soy pésima organizando Fiestas. Me encanta decorar y cocinar, en especial si son cosas temáticas, pero invitar a la gente y esas cosas me da una lata tremenda. Sin embargo, mi principal motivación para esta celebración (aparte de que le cambié el nombre y evité a toda costa el término Baby Shower que tanto me carga) era que mi familia y la de mi pareja no se conocían. Osea no toda, más bien mi suegra y mis cuñados no conocían a mi familia, porque mi suegro, su hermana y sus sobrinos ya conocían a mi familia, y me daba una sensación muy extraña el pensar que se encontrarían en un lugar tan poco acogedor como una Clínica.

Estuvimos una semana trabajando sin parar con mi mamá y recibí ayuda de mi querida prima, su pareja y mi tía para unas de las tantas cosas que tenía ideada para la decoración y la comida; la mamá de mi mejor amiga nos regalo una torta TREMENDA  y exquisita y para rematar, la hija de una pareja amiga nos regaló 4 docenas de cupcakes decorados que quedaron preciosos.



Trabajamos como chinos, recorrí el universo buscando todas las cosas que necesitaba. El día viernes, luego de 5 horas de viaje llegó Javier, uno de los mejores amigos de Nicolás y nos estuvo ayudando un montón con las cosas que faltaban. Aún así, el mismo Sábado estuvimos corriendo, haciendo todo lo que quedaba pendiente: Mi mamá y su pareja cocinando en la casa, mi tía en la suya, nosotros con Javier decorando unas galletas... hasta que me dio la lesera (eran millones y ya me dolía la espalda) que cambié de rubro. Decidida a no decorar más galletas, me dispuse a cortar animalitos en cartulina, hasta que mi querido Nicolás decidió que también quería decorar galletas... y para sorpresa mía, LE QUEDARON MEJOR QUE A MI!!!!



Ya tipo 6 de la tarde, con todo bien armado empezamos a recibir a la gente. Tenía un pánico enorme de que no llegaran todos, que se perdieran, que todo saliera mal, que se aburrieran y un sin fin de cosas.... pero resultamos ser 58 personas!!! (yo pensaba que iban a llegar 40 a lo más) y lo pasamos de lo mejor con todos esos juegos (que debo decir, también los encontraba medios fomeques en lo teórico pero resultó ser que en la práctica no era así). Nos dimos cuenta de que había mucha gente que nos quería mucho y a nuestro poroto igual. De todas las actividades que hicimos, mi favorita fue LEJOS la de pintar el Piluchisaurio y todo partió desde la compra de los piluchos hasta que llegué a mi casa a meterlos al closet. Todo partió un miércoles a medio día en el que, ya cansada de tantas idas a comprar le dije a mi mamá "Oye, sabes que me da una lata enorme ir a Tutito a comprar piluchos al por mayor, vamos al supermercado no más, al Lider de Santa Amalia que es gigante y compramos todo allá" a lo que agarramos el auto y partimos. Fui directo a los piluchos (pensaba comprar 6 porque supuse que en la timidez de los invitados, nadie iba a querer pintar, además mi presupuesto era un poco acotado) y para mi sorpresa, el pack de 2 piluchos manga corta que costaba 2.990 estaba a 2packs x 1.000!!! osea, cada pilucho me costaba 250 pesos!!!! era demasiada locura, así que terminé llevando 6 packs por la módica suma de 3.000 pesos (lo que me costaba originalmente un solo pack). Ese fue el primer buen augurio de que todo resultaría bien jajajaja
Luego cuando en la fiesta avisé que estaban los piluchos dispuestos para ser pintados SE HIZO UNA COLA ENORME, tanto así que faltaron piluchos!!!! y quedaron hermooooosos!
 

Así que compré otros pocos hoy porque evidentemente yo quería pintar uno también y mis primas igual.

En resumen, fue todo muy maravilloso, lo pasamos muy muy bien a pesar de que terminé molida (esa misma madrugada me levanté el baño y no podía caminar jajajaja)
Pero definitivamente, lo más lindo de todo fue haber sentido ese inmenso amor de parte de todos nuestros amigos y familia. Me emociono un poco al pensarlo, sobre todo porque hasta hace unas semanas sentía que nada nos funcionaba, teníamos una nube negra encima demasiado gigante que se fue disipando poco a poco, y el Sábado fue como si hubiese salido un Sol brillante y enorme que nos ha seguido iluminando esta semana. Todo empezó a resultar desde el Sábado, y espero que siga así de ahora en adelante!

En fin, como comentaba al principio de este post, ya sólo nos queda esperar. Mi hermana tiene la teoría de que hay patrones astrales que se repiten en las relaciones familiares y sentimentales (Madre y hermana Virgo y yo con muchos planetas en Virgo, o el ascendente Aries de mi madre y el Sol en Aries de mi Abuela o mi Luna en Piscis y el ascendente Piscis de Nicolás, y seguimos contando...) y a veces creo que siguiendo su idea, es muy probable que nuestro Víctor sea Piscis para que yo trabaje mi Luna y Nicolás su ascendente, y también está mi ahijado, un exquisito niño pisciano y mi primo Turi... quizás otra forma de ir trabajando su ausencia. De ser así, a Víctor le quedarían solo 4 días para convertirse en un marsupial!
De lo contrario, sería un pequeño Ariano. Y a mi me encantan los hombres Aries! (regalones eternos y con carácter)
Nicolás se ríe cada vez que le hablo de esto porque en su Escorpionidad encuentra que es una lesera, que hay cosas más importantes que su signo, pero bueno, a medida que pasa el tiempo me he dado cuenta que el asunto de la astrología es real aunque la gente lo mañosee, al igual que tantas otras cosas.

En fin, dejaré esto hasta acá, que me quedan un montón de cosas por hacer el día de hoy!